Hollywood convierte a Teruel en dominios del Imperio Otomano

Hollywood convierte a Teruel en dominios del Imperio Otomano

Elisa Alegre.
Albarracín (Teruel),  (EFE).- La sierra de Albarracín, en Teruel, se ha transformado estos días en dominios del Imperio Otomano para rodar la película “The Promise”, una superproducción de Hollywood que ha revolucionado la vida en estos pequeños pueblos, convertidos en fortines para impedir miradas curiosas y fotografías.

El rodaje se desarrolla en un barranco de la localidad de Calomarde, antes un poco transitado paraje natural y desde hace unos días poblado con chozas que evocan tiempos del siglo pasado.

Los accesos cortados impiden a curiosos y periodistas captar alguna imagen del rodaje, y tan solo se alcanzan a ver desde lejos los grandes camiones que acompañan a una gran superproducción como esta y algún figurante ataviado con ropa de la época.

“Se trata de un montaje que no se ha visto nunca en España”, asegura a Efe el alcalde de Albarracín, Francisco Martí.

La localidad está acostumbrada al turismo desde que hace unos años encabeza muchas de las listas que recogen los pueblos más bonitos de España, pero los afortunados que puedan ver estos días su casco histórico probablemente no lo reconozcan.

Hoy comienza el rodaje en varios escenarios de la ciudad, como la plaza mayor que está ambientada como mercado, en varias calles y a lo largo de la semana también habrá escenas en la iglesia de Santa María o la catedral.

Para hacerlo han tenido que esperar a que acabaran las fiestas patronales y desmontaran la plaza de toros que ocupaba el centro.

“Necesitaban un lugar único y por eso eligieron Albarracín, que han transformado en un pueblo turco”, explica el alcalde, para quien no ha sido fácil adaptar las necesidades de la localidad a la presencia de los equipos de la película, unas 400 personas de producción y esperan a unas 350 más durante la próxima semana.

“Las calles del Centro están prácticamente cortadas y hay que seguir dando los servicios a los vecinos, a los que les hemos pedido colaboración”.

A eso se suma por ejemplo la necesidad de suprimir detalles de las calles como las farolas tradicionales y habilitar espacios para facilitar el trabajo de tanta gente.

Varias explanadas y el pabellón municipal y su entorno sirven para albergar a unos 80 camiones con todo el equipo. “Hay mucha expectación” entre los vecinos, añade el alcalde, y también entre los hosteleros no solo de Albarracín sino de los municipios más cercanos que han llenado sus alojamientos.

La película está dirigida por Terry George, autor entre otros trabajos de “En el nombre del padre” o “Hotel Ruanda”, aunque la principal estrella que buscan estos días en Albarracín es Christian Bale, uno de los protagonistas del triángulo amoroso que cuenta la película, junto a Óscar Isaac y Charlotte Le Bone.

“Sé que vienen dos de los tres actores principales pero no sé cuáles son”, dice el alcalde, para quien su presencia “es lo de menos porque ya son espectaculares todos los decorados y el montaje”.

También hay expectación entre quienes esperan ver desde dentro el montaje, como Paco Martín, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Teruel y experto en cine, que se ha colado como figurante en el reparto.

“Según el vestuario soy un hombre armenio de clase alta”, desvela Martín que, como todos los extras, ha tenido que pasar por peluquería para adaptar su corte de pelo y dejarse bigote, adoptando una imagen muy característica que delata a muchos de los que estos días circulan por la ciudad de Teruel.

Tras superar el casting acudió a una prueba de vestuario y allí, después de firmar un contrato de confidencialidad, le dieron un número y le dijeron que estuviera disponible a lo largo de la próxima semana.

“No sabemos horario ni cuánto vamos a estar”, explica el edil, que ya ha trabajado como figurante en otras producciones pero no de estas dimensiones: “En comparación con películas españolas hay más medios, más gente y son más estrictos”.

Conoce algún otro entresijo de la película que no desvela puesto que su hijo trabaja también dentro del equipo español de la producción. Le hubiera gustado tener “alguna credencial para olisquear junto a las cámaras”, pero como no ha sido posible se muestra ilusionado de participar como figurante: “Para alguien aficionado al cine como yo participar así es un placer”. EFE

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